Embarazo y eczema

Embarazo - Preguntas y respuestas de una paciente

Embarazo y eczema

Las preguntas más comunes que se preguntan a sí mismo cuando está embarazada y tiene el eczema

 ¿Es peligroso seguir el tratamiento durante el embarazo? ¿Qué podemos decir a las mujeres que tienen miedo de transmitir el eczema a sus bebés? ¿El desajuste hormonal puede agravar el eczema? ¿Y qué hay de la lactancia?

¿Es peligroso seguir el tratamiento durante el embarazo?

El tratamiento básico

El tratamiento básico del eczema consiste en una combinación de higiene e hidratación diaria, junto con un tratamiento antiinflamatorio en caso de crisis.

  • Durante el embarazo, la piel se vuelve naturalmente más seca fisiológicamente, en todas las mujeres, atópicas o no. Se recomienda mantener unos buenos hábitos a la hora de asearse: darse una ducha no muy larga (menos de 5 minutos), con agua no demasiado caliente y usando un producto sin jabón, como puede ser un aceite limpiador, solo una vez al día.
  • En cuanto al emoliente (crema hidratante), se recomienda aumentar su poder de hidratación, lo que se puede lograr aplicándolo dos veces al día o cambiando a un emoliente más graso: el bálsamo resulta más hidratante que la crema y el cerato más hidratante que el bálsamo.
  • En caso de eczema, hay que aplicar un dermocorticoide: no representa ningún peligro ni para la madre ni para el bebé, y tampoco aumenta el riesgo de estrías. Es importante reiterar aquí cuándo debe utilizarse el dermocorticoide: en cuanto aparezca picor, enrojecimiento o asperezas. Muy a menudo, las pacientes esperan demasiado tiempo para iniciar la aplicación porque no conocen estos criterios, pero cuanto más tardan en hacerlo, más cuesta controlar el eczema. La cantidad a aplicar sigue siendo la misma que fuera del embarazo: una unidad falangeta para el equivalente de dos palmas de la mano, una vez al día, hasta que desaparezcan las rojeces, el picor y las asperezas. El emoliente debe seguir aplicándose aun cuando la piel esté en buen estado. Es una pena que muchos sanitarios, al carecer de información científica, aconsejen suspender el tratamiento con dermocorticoides durante el embarazo.
  • Por otro lado, en lo que respecta al tacrolimus, actualmente se recomienda suspender su aplicación durante el embarazo. Con todo, no se han notificado efectos secundarios cuando el tacrolimus se aplica durante las dos primeras semanas de embarazo. 

Los tratamientos sistémicos

En cuanto a los llamados tratamientos sistémicos utilizados en forma de inyecciones o comprimidos (metotrexato, ciclosporina y bioterapias), es importante que la paciente comente con el médico que se los haya recetado si está planeando un embarazo, y que busque asesoramiento médico si descubre que está embarazada.

¿Qué podemos decir a las mujeres que tienen miedo de transmitir el eczema a sus bebés?

Es un miedo legítimo, porque la transmisión efectivamente se produce. Cuando ambos progenitores tienen antecedentes atópicos, hay un 70% de posibilidades de que el bebé tenga eczema. Sin embargo, ¿puede prevenirse? La respuesta es sí, aunque el efecto no sea perfecto.

Estudios europeos han validado la ingesta de pro y prebióticos durante el embarazo. Esta ingesta no es peligrosa y puede darse como complemento a lo que indican las matronas. Es un pequeño extra (probióticos = bacterias de la familia de los lactobacilos, donde la cepa adaptada al eczema es el lactobacilo rhamnosus GG; prebióticos = fibras vegetales necesarias para la buena supervivencia de los probióticos). Pueden tomarse durante todo el embarazo y la lactancia.

¿El desajuste hormonal puede agravar el eczema?

En principio, no, aunque todo es posible: algunas mujeres pueden sentirse mucho mejor y otras mucho peor. Solo hay que adaptar el tratamiento y tranquilizarse.

¿Y qué hay de la lactancia?

Los datos han cambiado mucho en los últimos 50 años. Ahora sabemos que la lactancia materna no protege del riesgo de eczema en los bebés y que es importante no evitar alimentos como los cacahuetes o el pescado durante el embarazo.

Conviene recordar la duración ideal de la lactancia: 5 meses es la edad adecuada para introducir la diversificación alimentaria, ya que mantener exclusivamente la lactancia materna más allá de este período aumenta el riesgo de eczema. El objetivo es facilitar el establecimiento de una tolerancia alimentaria lo más amplia posible.

Las mamás atópicas son más propensas a presentar grietas en los pezones durante la lactancia. Los cuidados aplicados deben adaptarse al hecho de que el bebé va a absorber estos productos al tomar el pecho. Las matronas y el personal de las salas de maternidad conocen bien estas precauciones, así que no hay más que seguir sus consejos. Si, a pesar de los cuidados recomendados, aparecen grietas muy dolorosas que pueden infectarse, lo mejor es extraer la leche, dársela al bebé en un biberón y aprovechar para aplicar cremas reparadoras hasta que desaparezcan las grietas.

¿Qué otros consejos son importantes?

¡Es fundamental dejar de fumar!

 

Por la Dra. Magali Bourrel-Bouttaz - Dermatóloga en Chambéry (Francia)